Bafici Cine Argentino Crítica Festivales

BAFICI 2015: Crítica de La princesa de Francia

Marianela Santillan
Guión y Dirección: Matías Piñeiro Imagen: Fernando Lockett Intérpretes: Julian Larquier Tellarini, Agustina Muñoz, Pablo Sigal, Gabriela Saidón, Romina Paula, María Villar, Elisa Carricajo, Laura Paredes, Julián Tello Año: 2014 Duración: 70 min País de origen: Argentina Estreno en Buenos Aires: 6 de agosto de 2015

BAFICI – Selección Oficial Competencia Argentina – Ganadora MEJOR PELÍCULA

Perspectivas de amor compartido 

Matías Piñeiro (Todos mienten, El hombre robado­) realiza “shakespereadas” hace unos ocho, nueve años ya; la propuesta comenzó con Rosalinda -con parlamentos de Como Guste (1599)- y siguió con Viola -con parlamentos de Noche de Reyes (1602)-. En este caso, en el marco del 17 BAFICI, se presenta a modo de estreno local, La princesa de Francia –basada libremente en Trabajos de amor  en vano, también llamada Penas de amor perdido (1595-1596)- película que viene a funcionar como una suerte de cierre de ciclo.

Fiel a su estilo elegante a la hora de narrar, el joven director contó una vez más con “las chicas Piñeiro”: María Villar, Laura Paredes, Agustina Muñoz, Romina Paula, Elisa Carricajo y Gabriela Saidón, pero este film tiene una particularidad que lo diferencia de las anteriores shakespereadas: incluir a un hombre como uno de los personajes centrales.

Así Piñeiro nos presenta a Víctor (Julián Larquier Tellarini), director de un grupo teatral que a partir de la muerte de su padre, se va por un año a vivir a México,  y a su regreso trae nuevas propuestas laborales. Concretamente su idea es realizar la misma obra que antes, pero esta vez en formato de radioteatro, para luego poder venderla y así ganar algún dinero.  Es en este punto, que la obra original y la historia construida por Piñeiro comienzan a entrecruzarse: en la obra de Shakespeare los hombres de Navarra prometen dedicarse sólo al estudio, luego de ciertos conflictos amorosos a partir de la llegada de la princesa de Francia y sus damas.

Mientras que en el film, Víctor  mantiene vínculos cercanos con todas sus actrices. Paula (Agustina Muñoz) fue y tal vez siga siendo su novia, Ana (María Villar) es su amante, Natalia (Romina Paula) tuvo un acercamiento a él en el último tiempo, Lorena (Laura Paredes) es su amiga, pero apuesta a más y Carla (Elisa Carricajo) es parte del fugaz recuerdo de una noche musical. Completan el panorama y el drama romántico Jimena (Gabriela Saidón) y Guillermo (Pablo Sigal), que también tiene bastantes confusiones sentimentales.

La multiplicidad de relaciones marea al espectador, y al propio Víctor, que indeciso, manipula y acepta ser manipulado por estas mujeres, mientras jura y perjura que ya no es quien solía ser, y que ha cambiado. De la misma forma, podemos ver desde el magnífico plano inicial de La princesa de Francia como el estilo narrativo y lúdico de Piñeiro también cambia y continúa innovando. Los planos ahora son más amplios, más generales y se le da más protagonismo al espacio natural –vemos bastantes escenas al aire libre, en parques, y también en canchas de fútbol, o en escalinatas de museos- además, los diálogos iniciales tienen un ritmo bastante más acelerados que en Viola, pero conservan el estilo armonioso.

Otra particularidad que ya hemos mencionado, tiene que ver con posicionar a un hombre como el eje central de la trama, pero manteniendo al universo femenino, con sus perspectivas y complejidades, como el gran protagonista y propulsor narrativo, tal como William Bouguereau plasmó en Ninfas y Sátiro.

casart488

Idas y vueltas, enredos, cruces inesperados o ultra anunciados entre ficción y realidad, y las siempre eficientes reiteraciones –de texto y de situaciones- son marcas registradas en el cine de este director, y aquí sólo logran embellecer aún más una historia cautivante y deliciosa, a la vez que se deconstruye y desdramatiza a Shakespeare mixturando sus parlamentos con registros coloquiales contemporáneos.

En definitiva, La princesa de Francia es un film cautivador tanto desde lo narrativo  y lo actoral, pero sobre todo desde lo visual (aplausos al gran ballet cósmico luminoso diagramado por  Fernando Lockett, el mejor DF de Argentina) que cierra de forma maravillosa, una etapa experimental y seductora de Matías Piñeiro, quizás el más interesante y singular realizador local de la última década.

Por Marianela Santillán

¿Querés ver La princesa de Francia? A continuación los horarios de proyección durante agosto:

SALA LUGONES, a partir del jueves 6 de agosto, a las 14.30, 17, 19.30 y 22 hs.
MALBA CINE, todos los viernes de agosto a las 20hs.

Crítica de la película
Fecha
Película
La princesa de Francia
Puntaje
51star1star1star1star1star



¿Te interesó este artículo? Compartilo en las Redes sociales.




Acerca del autor

Marianela Santillan

Marianela Santillan

Lic. en Psicología (UBA) -Psicóloga online-, con formación en Artes Audiovisuales (IUNA). Docente. Editora y redactora responsable de la sección CINE en Proyector Fantasma.