Cine Recomendaciones

La trampa Herbalife: Reseña de Betting on Zero (2016)

Lautaro Olivera
Escrito por Lautaro Olivera

La acusación de Betting on Zero (2016) es muy clara: Herbalife es una “empresa piramidal”.

¿Que es una empresa piramidal?. Básicamente lleva a cabo un esquema de negocios tal, en donde (imaginemos una pirámide) una persona vende un producto y al mismo tiempo recluta gente para que también lo venda, quedándose con un porcentaje de las ganancias que los que están por debajo de su línea, producen. Lo que sucede es que las ganancias surgen de las comisiones por el reclutamiento de gente y no por la venta del producto, ya que el producto es muy difícil de vender. Asimismo, el único dinero que aparece es el de los distribuidores que se ubican de la mitad hacia abajo de la pirámide (¿un 95% de la empresa, básicamente?) que por promesas de crecimiento, ponen plata de su bolsillo stockeandose de un producto que no van a vender nunca.

Para que quede bien claro: las ganancias de esta ciclopea multinacional surgen del dinero que invierten sus trabajadores comprando el humo que la empresa les vende, esperando generar ganancias algún día… Un día que finalmente nunca llegará. “Es como si compraras el boleto de una lotería que ya se sorteó”.

La denuncia la lleva a cabo Bill Ackman, un multimillonario de Wall Street que se gana sus millones trabajando como especulador financiero. A grosso modo, como una persona que se aprovecha al ver una debilidad en una empresa, “apuesta” millones en contra de ella esperando que se caiga y llegado el caso de tener razón, recaudando cantidades astronómicas de dinero. Para entender este rol cabe recordar el papel de Christian Bale en The Big Short (2015), como el tipo que predijo viendo números, que la burbuja inmobiliaria estaba a punto de estallar y que finalmente tuvo razón, cuando todo se cayó produciendo la crisis económica mundial del 2008.

Ahora bien, a Bill le sirve desenmascarar a la empresa públicamente ya que este clima de sospecha baja el valor de sus acciones, ayudando a que se cumpla su pronóstico, constituyéndose como una suerte de profecía autocomplida. Claro, a él y a sus inversores les conviene que la empresa sea destruída, entonces tenemos que se mezclan ciertas cuestiones morales (con este modelo de negocios se está estafando a mucha gente) con cuestiones financieras (a Bill y a sus inversores les conviene que la empresa caiga en bancarrota). Esta mezcla de intereses entrecruzados hace muy atractiva la propuesta de este documental dirigido por Ted Braun.

El relato propuesto por el director de Betting on Zero (2016) hace equilibro entre dos cosas; por una parte mostrando cómo se va desarrollando la demanda de Ackman y por otra, contando las historias de la gente que ha caído en el engaño. De mucha gente pero fundamentalmente de la comunidad latina en suelo americano, personas en ciertas condiciones de vulnerabilidad social, inmigrantes ilegales y gente sin las herramientas culturales suficientes como para eludir las técnicas comunicacionales de Herbalife.

Se propone el mensaje de “el sueño americano”. Sedimentado en conceptos utilitaristas tales como la “meritocracia” o el “emprendedurismo”. La idea es que para progresar económicamente en la vida, el trabajo duro es la única variable a tener en cuenta. Y que tenes que trabajar mucho. Si no progresas, es por culpa tuya. “Es pobre el que quiere”. Y la culpa nunca es de un sistema específicamente armado para que la gran masa de trabajadores que la sostienen, no gane un centavo por sus servicios. El documental muestra claramente que con ninguna variante podes llegar a ganar dinero y que la única solución posible, sería lograr reclutar a una cantidad imposible de gente.

Una agresiva campaña de marketing: clave a la hora de vender el negocio.


Además de su interesante planteo, no se puede decir mucho de este documental a nivel cinematográfico. No hay ninguna variante narrativa que sea especialmente destacable e incluso en relación a las historias de la gente o a ciertos detalles específicos a contar, se podría haber resuelto en un metraje que durase menos tiempo. Ahora bien, siempre resultan atractivas las historias donde descomunales multinacionales llevan a cabo una manipulación de aparentemente imparables características. El clima conspirativo y la indignación frente a la injusticia que nadie parece intentar resolver, son el ingrediente que vuelve interesante a esta propuesta.

Por Lautaro Olivera




¿Te interesó este artículo? Compartilo en las Redes sociales.




Acerca del autor

Lautaro Olivera

Lautaro Olivera

Licenciado en Psicología (UBA). Alexander Payne, Evangelion, Bojack Horseman y superheroes. Colaborador en las secciones CINE y SERIES en Proyector Fantasma.