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BAFICI 2017: Entrevista a Ignacio Ceroi, director de Una Aventura Simple

Germán Morales
Escrito por Germán Morales

En el marco del BAFICI 2017, pudimos dialogar con Ignacio Ceroi, director de Una Aventura Simple, película que participó de la Competencia Internacional.

En una de las funciones dijiste que tenías disponible material para hacer una película de tres horas, sin embargo decidiste dejarlo en poco más de una hora, ¿Por qué lo hiciste y qué te parece que le podría haber sumado ese material a la película?

Mucho del material se quedó afuera, tiene que ver con disgresiones narrativas de la película, del guión, o por momentos se perdía en historias secundarias de algunos personajes que aparecen en la película y que en algún momento del montaje se tomó la decisión de hacer foco en los dos personajes principales de la película y seguirlos un poco a ellos. Sobre todo hay mucho de la película que hay escenas que tal vez, por miedo, eran excesivamente informativas. Entonces hubo un trabajo de quitarle cierta información. A mí lo que me interesaba era construir el universo de los personajes, de la aventura, pero trabajar el género desde un lugar no tan clásico.

Me gustó la utilización de la música y la inclusión de algunas bandas independientes, ¿Por qué decidiste usar ese estilo de bandas?

Una película te da la posibilidad de introducir materiales que no son puramente cinematográficos, que a mí me gustan y tenía ganas de que formen parte del relato. Tiene que ver con el gusto personal. Igualmente están buscados los temas que suenan, no es que simplemente puse canciones que me gustan. Tiene que ver con mantener cierto espíritu independiente que se había creado desde los personajes y que eso también tuviera continuidad de lo musical. Como en Chico Láser que es la banda de Ramiro (n. del A.: Bailiarini, actor protagónico).

Hablando del universo de los personajes y como viven, ¿Cómo se te ocurrió plantear ese escenario?

Tiene que ver con que quería trabajar con muchos actores y con muchos amigos que estén en la película. Entonces es un poco del encierro y del hacinamiento que hay en la parte de Buenos Aires tiene que ver con eso. Quería que quede eso así y también se dio por las locaciones y los lentes con los que disponía. Eran locaciones que no eran grandes y espaciosas, entonces un poco esa idea de multitud encerrada tiene que ver con esos dos temas.

Pero al mismo tiempo se fue armando algo comunitario que me fue interesando y me divertía, yo en algún momento de mi vida he vivido un poco así y me gustaba que se viera en la película. La peli tiene algo de amigos que se ayudan, de la solidaridad. No se manifiesta de forma tan explícita pero se va dando que todos se iban ayudarse y quería mostrarlo.

La parte del viaje a Perú, en el encuentro del Shapshico era algo que quedó muy condensado en el final y en la resolución me quedé con ganas de seguir más en esa búsqueda ¿Por qué decidiste hacerlo breve?

La verdad no es algo que tenga demasiado pensado. Lo que te puedo decir es que allá fui sin guión, sabiendo algunas cuestiones concretas que quería filmar, con situaciones puntuales. Pero para mí no había mucho más que hacer en la selva, salvo el momento que ellos llegan, encuentran la escultura y el padre no está, y por otro lado, la historia del Shapshico, dándole el peso más de lo real de la existencia de ese mito, a través de Wellington y asociándolo a la desaparición del padre. Para mí, no había mucho más que me pudiera traer de allá. Como tenía esos momentitos con la carta en off, que era el espacio donde el personaje de María tiene una voz, ya que en el resto de la película está en segundo plano. Eso era algo que quería hacer. Que la película tratara sobre la persona que está al lado del protagonista, porque en la primera parte y hasta ese momento, el protagonista era Ramiro. Entonces en la selva invertí eso y que el personaje central en ese momento fuera ella.

No quería trabajar demasiado sobre la idea de la epopeya o lo heroíco o de sobrevivir en la selva, era un terreno en el cual no tenía ganas de meterme.

Este es el tercer BAFICI del que participás, pero la primera experiencia con un largo ¿Cómo vivís la recepción del público?

Te prestan un poco más de atención que con los cortos. Pero la recepción fue buena, mucha gente se me ha acercado a hablar de la película que le gusta o no. Es muy sano poder dialogar con personas que no tengan en su subjetividad el tono que tiene la película. El film tiene un cierto gesto, puede parecer una cosa muy infantil o lúdica que se queda ahí. Pero en términos generales, bastante bien, sobre todo en una cuestión generacional, la gente joven se ha acercado mucho a la película y le produjo cosas, y en definitiva es eso.

Cuando se me acercan a hablar de la película trato de hablar de mi vinculo con ella. No sobre intelectualizarla. Es el resultado de una coyuntura que se me da a mí en vida personal, que quiero trabajar con determinada gente, en determinados lugares y que tenía ganas de hacer.

¿Qué planes se vienen para otros festivales o para el estreno?

Por ahora no hicimos demasiado, queríamos estrenar y ver qué pasaba con la película en el BAFICI. Más que pensando en el recorrido de la película, estoy pensando en qué quiero filmar próximamente. Espero que esto sea un disparador para seguir haciendo cosas. Sobre el recorrido, el film tendrá el recorrido que tenga y si no lo tiene, está bien también. Yo quiero que la película se vea, pero no tengo una ambición de estar en determinados lugares.

¿Y en relación a lo próximo?

Por ahora tengo un par de ideas anotadas, pero nada concreto. Tengo un documento en la compu que dice “cosas”, no es más que eso. No tengo ninguna página de guión escrito. Hay que estar muy seguro al momento de pensar lo próximo porque es una idea que va a llevar dos años de trabajo y es mucho el tiempo, entonces me quiero tomar tiempo esta vez en decidir el camino a seguir.  

Estar bien seguro, pero con cierta incertidumbre que me moviliza. Pasar por un laboratorio de escritura es algo que no me interesa mucho, prefiero tener un dialogo con algunos pares o amigos en los cuales yo confío en su visión. Prefiero hacerlo así, trabajar en lo chico y lo cercano.

Pero si sé que quiero seguir trabajando en este nivel más micro. Prefiero tener una relación más artesanal con mi trabajo y más directa con el equipo técnico y la gente que trabajo. Me hace sentir cómodo.

Entrevista realizada por Germán Morales

Imagen Principal: Telam




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Acerca del autor

Germán Morales

Germán Morales

Lic. en Comunicación Social (UBA). Creador y redactor de Proyector Fantasma. Responsable de la sección SERIES.