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BAFICI 2017: Críticas de Competencia Internacional parte I

Germán Morales
Escrito por Germán Morales

The Wedding Ring

Directora: Rahmatou Keita Sección: Competencia Internacional

The wedding ring muestra el choque cultural entre Occidente y África desde adentro. La protagonista Tiyaa (Magaajyia Silberfeld) vuelve a su región natal en el país de Niger para erradicarse allí luego de una instancia universitaria en Paris. Lo exótico del film está claramente puesto en las costumbres del lugar expuestas en cada momento, todo llama la atención y atrae en nuestra distancia cultural con lo que vemos. Pero el recurso se agota rápidamente (a menos que el espectador tenga un interés especial en ello) y la historia que viene detrás no termina de convencer.

Se trata de la historia de un amor que quedó trunco en París. Esto se liga a la figura de un chaman que le aconseja a Tiyaa, que llega allí por insistencia de su amiga, con algunas indicaciones que le darán, a la protagonista, la posibilidad de salir de la oscuridad y volver a encontrar el amor. Ese amor está todo el tiempo está representado por Batsch, un joven que conoció en Francia.

Este no sería el problema si no fuera por los diálogos chatos y simples que sobresalen y aplacan por encima de la visión feminista con la que la directora Rahmatou Keita busca contrastar con la cultura machista del país africano. Las actuaciones también son bastante flojas, aunque la protagonista logra ganarse la empatía y la identificación del espectador con su simpatía y su papel de mediadora cultural entre nuestra cultura occidental y la cultura de Niger.

Medea

Directora: Alexandra Latishev Salazar. Sección: Competencia Internacional

Un film fuerte. En la primera escena conocemos a María José (Liliana Biamonte), una chica universitaria de San José (Costa Rica), embarazada. El hecho es ignorado a lo largo de la película, tanto por ella como por su entorno. Mariajo intenta llevar una vida normal: sale de fiesta, juega al rugby, estudia en la universidad y allí conoce a Javier (Javier Montenegro), un joven con el que empieza a salir y que vive en un barrio más alejado.

Con cámara bien cerca de los cuerpos, los planos intentan tomar las expresiones de la protagonista y cuando arranca el film, María José gana con su tierna expresividad de pocas palabras. Sin embargo, esto va cambiando según avanza el film y lo que la atormenta nos llega a nosotros. El drama avanza lentamente y el nudo nos lleva de la empatía con la protagonista a la distancia extrema por la elección de sus decisiones.

No es mi intención adelantar parte de la trama pero se hace necesario para escribir estas líneas. Medea es un film que, sin palabras, hace alusión directa a la decisión de la mujer de llevar un embarazo, se encarga de focalizarse con toda la expresividad puesta en lo corporal, en el sufrimiento y en la individualidad. Al abordar un tema tan polémico, el film también se muestra ambiguo. Lo único que logra es reforzar las posiciones que uno ya tiene preconcebidas sobre la idea del embarazo y lo que le sucede a Mariajo, bien interpretada por Biamonte que impregna en sus gestos todo lo que hay detrás de su cabeza para bien y para mal. Eso quizás es lo mejor de la película de Alexandra Latishev Salazar, no pretender brindar una lección de moralidad.

Estiu 1993

Directora: Carla Simón. Sección: Competencia Internacional

Como Manchester by the sea, esta es una de esas películas que tienen todo para el golpe bajo y logran tocar el tema con una elegancia digna de un enganche de vieja escuela. La película de Carla Simón muestra una historia muy difícil y llega con mucha naturalidad al espectador, Frida (Laia Artigas) convive su primer verano a las afueras de Barcelona con sus tíos Esteve (David Verdaguer) y Marga (Bruna Cusi), luego de la muerte de su madre.

La increíble actuación de Laia Artigas muestra una clara situación, pasa de ser hija única mimada, a compartir el tiempo con su adorable prima Anna (Paula Robles). La relación entre ambas es de lo mejor del film, por un lado con la tensión y los celos de Frida, y por el otro la admiración y la incondicionalidad de parte de Anna. Frida es testigo constante de los comentarios que se hacen sobre ella y los prejuicios que sufre por ser hija de una madre que murió por haber contraído SIDA. 

Otra de las cosas loables del film es que se fija en todo momento en la visión de Frida y su sentir. Con ella vamos entendiendo porque su madre murió, qué fue lo que le sucedió e incluso parte de la personalidad de su madre. No es el primer film que se fija en la visión del niño en un tema tan complejo, pero Estiu 1993 logra tomar todo con una naturalidad sorprendente y supera el tema del entendimiento de la muerte o la discriminación/estigmatización que pudo haber sentido una niña por la enfermedad de su madre.

Estiu 1993 se trata del amor que necesita un niño para crecer. Mucho se menciona acerca de su crianza y su personalidad revoltosa, pero en el fondo lo que busca es atención y cariño. Por otro lado, muestra de sobra la dificultad que tienen los adultos por llevar y hacerse cargo de un niño que no eligieron criar, o de un hijo que no pueden contener. En definitiva, el film de Carla Simón deja más que presente que el amor debe estar sobre todas las cosas, y que para lograr eso no alcanza con brindarle al niño todo lo que desea.

Por Germán Morales.

 




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Acerca del autor

Germán Morales

Germán Morales

Lic. en Comunicación Social (UBA). Creador y redactor de Proyector Fantasma. Responsable de la sección SERIES.